Si debo admitirlo, AMABA la postura de fría, hija de puta, Amaba que todos pensaran que YO pisaba fuerte, que era prácticamente indestructible e impenetrable. Así todo era más fácil, aunque muchísimo más solitario, mi sola presencia incomodaba, no de mala manera, sino que simplemente no sabían que hacer, o que decír para complacerme, muchas veces con lágrimas ajenas logré sentirme poderosa, Usaba mis mejores ropas, y sabía como manipular a todos a mi alrededor.Era el ejemplo perfecto del Demonio con cara de Ángel. Mentira tras otra, un circulo vicioso que no iba a terminar nunca hasta obtener lo que yo quisiera. No importaba a que límites. Dañe a muchas personas a mi alrededor, por el simple placer que me proporcionaba el egoísmo. Sin embargo algo siempre llamó mi atención. TODAS volvian, fue ahí cuando me dí cuenta que, cuanto más miérda escupís, más flores te llueven, y que la obsesión que yo provocaba en las personas era infinita. Los hacia querer más de mí, entonces sabía que mientras más odio pudiera escupír, menos odio ellos iban a devolverme. Eran disípulos de mis caprichos. Los usaba y era usada
El problema venía de que, no era ni fría, ni hija de puta, ni pisaba fuerte. Tenía sentimientos, y DEMASIADO Y por una vez, hubiese querido que alguien me mirara a los ojos y se diera cuenta de lo frágil que era.
martes, 27 de diciembre de 2011
Stay Away*
No hubo lugar en mi cuerpo que ella no hubiese acariciado sin dejar creciendo una sonrisa,se aferraba a mis manos y lograba que nuestros corazones latieran al unisonio cuando en tardes y noches me arrancaba la ropa y me rogaba hacerme el amor con la lúz prendida,solo para poder observar mis ojos y mi boca cuando le susurraba que la amaba, Me sentía más suya que propia. Tuve esa estúpida sensación de calidez en su mirada cuando me perdia en sus brillantes ojos gigantes, y una sensación incomparable de seguridad sellada en sus labios.
La recuerdo con su boca entre abierta, mientras con sus dedos jugaba con la piel de mi ombligo. Ella decia que era suave y eso me gustaba.-
Amaba la intensidad de su cuerpo, la forma en la que ella lograba que me volviera sumisa..
Jugué con un sueño, nos imagine bajo el sol envejeciendo a cada segundo,
Mantuve cada instante eterno, refugiado en mi memoria, como fue que de un coqueteo surgió un amor tan intenso, No lo entiendo, creo que hoy no busco entender. Podía pasar horas mirándola que no me cansaba de recorrer y devorar cada detalle, cada imperfección, cada lunar, cada detalle que la hacia más humana y más divina para mí. Creí que su amor me refugiaba y me estaba matando.
Quisiera recordar con que mano tomaba la mía cuando me decía que no tuviera miedo.-
La recuerdo con su boca entre abierta, mientras con sus dedos jugaba con la piel de mi ombligo. Ella decia que era suave y eso me gustaba.-
Amaba la intensidad de su cuerpo, la forma en la que ella lograba que me volviera sumisa..
Jugué con un sueño, nos imagine bajo el sol envejeciendo a cada segundo,
Mantuve cada instante eterno, refugiado en mi memoria, como fue que de un coqueteo surgió un amor tan intenso, No lo entiendo, creo que hoy no busco entender. Podía pasar horas mirándola que no me cansaba de recorrer y devorar cada detalle, cada imperfección, cada lunar, cada detalle que la hacia más humana y más divina para mí. Creí que su amor me refugiaba y me estaba matando.
Quisiera recordar con que mano tomaba la mía cuando me decía que no tuviera miedo.-
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