Y cada vez que terminabamos de hacer el amor ella me pedía que no me vistiera, le encantaba verme dormir desnuda, y a mi me encantaba la forma en que sus ojos me poseían;No me miraba con deseo, Me miraba como si yo fuera una obra de arte; y debiera protegerme de mi propia fragilidad, recorría con sus manos mi espalda, yo amaba esa sensación, y ella decía amar mi suavidad.
Horas que disfrutaba de ella..Horas que se saciaba de mí.
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