Recuerdo como tus manos jugaban dulcemente con mi pelo y yo sonreía al contemplarte
Tus grandes ojos marrones se enterraban en mi mirada y ahí, en ese instante exacto, comprendía el significado de estar enamorada, de ser devota a un ser terrenal divino.
El fantasma de tus manos me acaricia en las noches, un punzante susurro en el viento atrae tu voz hacia mí cortando mi respiración y atrayendo tus recuerdos.
Me decías "Princesa" con un sonido musical que me llevaba a un cuento que creí de hadas, hasta que destruí las hojas y desapareció la magia, el fracaso floreció en mis manos y busque las tuyas para protegerme, pero fueron devoradas por mi egoísmo.
Te prometí el sol, pero me queme antes de poder alcanzarlo y ya no pude contener tus lágrimas, cree un vació entre nosotras, que anestesio mi corazón, y en un arrebato de cobardía te dije Adiós.
Pienso en tus besos, en como tu lengua acariciaba mis labios y en como erizabas mi piel.
Mi mente divaga en el recuerdo de tu cuerpo desnudo siendo amado y ahora es mi turno de llover cristales por los ojos.
Te Amo- te dije. Pero ya no importo tu respuesta.
Hoy ya no estás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario