Perdida en un espiral
La espiral siempre es descendente.
Constantemente me hunde hacia abajo llevándome a un rincón perdido de sombras que siempre creo.. Podré ocultar.
Mi cabeza estalló en mil partículas que se mezclaron con la locura, la fragilidad, la niñez, el.capricho, una vez homogénea la mezcla se enterraron en mi corazón y transformaron mi escencia en esto.
Que soy?
Quien soy?
Soy la contradicción que sige vigente por más que pasen años.. Deje de ser revolución cuando mis ataques de locura se volvieron enfermos.
La loca linda dejo de ser linda cuando la piel se abrió adrede, cuando esa adicción al olor de carne y sangre colmo mi vida, arruinándola porque no importa cuántas veces te repitas que vas a estar bien o que antidepresivo te receten hoy.. Al final del día, cuando cerras los ojos quedas indefenso a la magia del subconsciente que no acepta pastillas para ser callado, que te va a recordar una y otra vez que te perdiste hace mucho y la única persona que podía salvarte murió hace mucho tiempo.
El egoísmo devoro tu vida, tu espalda ya está cansada y ese momento en el que te jactabas de tu capacidad de levantarte tras el golpe se desvaneció hace mucho.
El espiral te abraza y por un momento esa paz que genera el hundimiento y el bajar los brazos te hace sentir segura.
Estr suspendida en el limbo de tu escencia, flotando en la nada, no tener recuerdos, no tener nombre, no tener cara.. Sólo ser una más en la fila de condenados que no fueron lo.suficiente para esta vida.
Ahí te das cuenta que te faltan los huevos para eso, porque la última descarga de adrenalina que suelta tu alma te pregunta: estas segura que este es el último cielo que querés ver?
Esta luz está más prendida que nunca y va bailando por las ondas de la espiral.
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